¿Te han empezado a brotar arrugas finas? el IPL te puede ayudar... Clic para tuitear

La luz pulsada intensa o IPL no se considera en sí un tratamiento de láser y no debes confundirlos. Un rayo laser utiliza solamente un tipo de onda de luz, mientras que en la técnica de luz pulsada intensa se utiliza la luz blanca, compuesta de muchas frecuencias (o colores) de luz, que le permite tratar múltiples problemas que afectan a la piel y sin que se necesite tiempo de recuperación.

Mirá la lista de todas las aplicaciones que tiene este tratamiento:

Manchas provocadas por el sol o por la edad, irregularidades en la pigmentación.
Vasitos capilares rotos.
Cicatrices leves del acné.
Reducción de arrugas finas y el tamaño de los poros.
Mejorar la apariencia de la piel enrojecida o con rosácea.

Cómo funciona: el dermatólogo te aplicará una anestesia tópica si así lo deseas, y comenzará a aplicar una serie de pulsos suaves de luz intensa sobre el área que se va a tratar. Sin dañar la piel, esa luz va penetrando en los tejidos y convirtiéndose en energía térmica, en otras palabras, en calor. Ese calor se va absorbiendo ya sea por los vasitos dilatados o por el pigmento de las manchas que serán eliminados por un proceso natural de reconstitución o reparación de la piel.

El resultado es una piel de apariencia más joven y pareja, exactamente lo que estabas buscando. Pero no se logra de inmediato. Por lo general, se necesitan varias aplicaciones (entre 5 o 6) en el transcurso de varias semanas para lograr el resultado deseado. Tu dermatólogo tendrá que evaluar primero tu piel y te explicará entonces el número de sesiones que necesitarás y la mejoría que puedes esperar.

Aunque práctico y efectivo, el tratamiento de luz pulsada intensa no es para todas las personas. Las que más beneficios obtienen de este método son las que tienen la piel blanca, que no sea grasosa y con un buen nivel de elasticidad. Por el contrario, aquéllas que tienden a desarrollar queloides e hiperpigmentación, que tienen la piel muy oscura o muy bronceada no son buenos candidatos para la luz intensa pulsada. Tampoco se recomienda para las personas que tienen problemas para cicatrizar, como los diabéticos. Durante la consulta inicial, el dermatólogo(a) tendrán que evaluar tu tipo de piel, los problemas que presenta y determinará si este método puede ofrecerte resultados satisfactorios o no.

Fuente: http://www.vidaysalud.com/